Cultura
jueves, 26 de marzo de 2026

Mercedes Larreta inauguró su muestra "El alma mínima de un junco acaricia la fuerza del agua"

Esta exposición se desarrollará hasta el próximo 28 de abril en la Galería Julia Baitalá

Por Julio García Elorrio

Mercedes Larreta  FOTO: WEB
Mercedes Larreta FOTO: WEB

Mercedes Larreta inauguró su muestra "El alma mínima de un junco acaricia la fuerza del agua" y esta exposición se desarrollará hasta el próximo 28 de abril en la Galería Julia Baitalá  - Antezana 150 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires -. Desde la Galería Julia Baitalá señalaron que Mercedes Larreta construye imágenes donde lo humano, lo animal y lo vegetal se entrelazan sin jerarquías. En estas pinturas, las aves observan, las plantas avanzan y el paisaje respira, generando un espacio donde las miradas se cruzan y el espectador es invitado a percibir el mundo desde una relación más cercana con lo vivo.

buenosairesinforma.com reproduce texto difundido sobre la  muestra "El alma mínima de un junco acaricia la fuerza del agua":

"La Galería Julia Baitalá presenta El alma mínima de un junco acaricia la fuerza del agua, una exposición de pinturas y dibujos de Mercedes Larreta que propone un acercamiento sensible al paisaje y a las múltiples formas de vida que lo habitan. La muestra reúne obras donde el agua, la animalidad y las presencias vegetales configuran un territorio pictórico en el que mirar se vuelve una experiencia de atención y de escucha.

A través de escenas abiertas y atmósferas suspendidas, Larreta construye imágenes donde lo humano, lo animal y lo vegetal se entrelazan sin jerarquías. En estas pinturas, las aves observan, las plantas avanzan y el paisaje respira, generando un espacio donde las miradas se cruzan y el espectador es invitado a percibir el mundo desde una relación más cercana con lo vivo. La exposición despliega así una práctica artística que no busca fijar la imagen, sino acompañar los ritmos del entorno y abrir un campo de contemplación.

Texto curatorial

Pinturas y dibujos de Mercedes Larreta. Una práctica de atención
María Lightowler
Tomar contacto con la obra de Mercedes Larreta implica entrar en un territorio donde la pintura se vuelve experiencia sensible antes que representación. Su práctica se construye desde una relación íntima con lo vivo, donde paisaje, cuerpo, animalidad y memoria no se organizan en jerarquías, sino que coexisten en un mismo plano de intensidad.

El agua atraviesa toda su producción como ritmo y como estructura. No aparece únicamente como imagen, sino como materia que ordena la superficie pictórica y sostiene el color. En sus fondos, el agua es pulso, es tiempo, es una forma de respiración que articula la pintura desde adentro. Hay en este gesto una forma de escucha: la obra no se impone sobre el mundo, sino que se deja afectar por él.

En este universo, los animales y las formas vegetales adquieren una presencia central. Las aves —garzas, loros, cuerpos en desplazamiento— no funcionan como elementos decorativos, sino como sujetos de una mirada activa. Hay en ellas una conciencia, una atención que desestabiliza la posición del espectador. La pintura propone así un leve pero decisivo corrimiento: no somos únicamente quienes miramos, sino también quienes somos mirados.

Esta inversión del punto de vista abre una zona de ambigüedad donde lo humano y lo no humano se entrelazan. Las figuras, cuando aparecen, lo hacen en continuidad con el entorno, como si formaran parte de un mismo tejido vital. Las plantas avanzan, los animales observan, el paisaje respira. Todo parece participar de una misma condición de fragilidad y de presencia.

Lejos de construir escenas cerradas, la obra de Larreta se despliega como un conjunto de instantes suspendidos, donde algo está siempre a punto de suceder. Sus imágenes no narran: sugieren, contienen, abren. Son, en cierto modo, espacios de encuentro donde distintas formas de vida —y de percepción— se rozan sin terminar de fijarse.

En este sentido, su pintura puede pensarse como una práctica de atención. Una forma de sostener esa conversación silenciosa con lo que nos rodea, donde la imagen no busca capturar, sino acompañar. Allí, en ese cruce de miradas —entre lo humano, lo animal y lo vegetal— es donde su obra encuentra su potencia: en la posibilidad de reconocer, sin palabras, que formamos parte de un mismo paisaje.

Mercedes Larreta (Buenos Aires) es artista visual y poeta argentina. Su obra, influenciada por vivencias y paisajes, refleja su formación con maestros como Eduardo Audivert, Guillermo Roux y Eulogio de Jesús. Su práctica propone un diálogo entre pintura y poesía, caracterizado por la incertidumbre del trazo y una expresión madura que invita a la contemplación abierta. En años recientes ha trabajado junto a un equipo que incluye a Pablo Gianera, Diana Flatto y Ana Martínez Quijano, y a los diseñadores Marius Riveiro Villar y Carlos Caturini. A lo largo de su trayectoria, Larreta ha explorado la intersección entre pintura y lenguaje poético, desarrollando un universo visual íntimo que dialoga con la sensibilidad contemporánea.

Exposición: El alma mínima de un junco acaricia la fuerza del agua
Artista: Mercedes Larreta
Inauguración: 25 de marzo, 18 hs
Cierre: 28 de abril

Actividades
1. Miércoles 15 de abril, de 18 a 18.30 — “Armonizaciòn con Cuencos tibetanos” a cargo de Anabella Museri - @anabella.museri -  trabaja en la intersección entre arte, activismo y terapia vibracional.  Actividad abierta a la comunidad en el marco de la exposición.

2. Jueves 23 de abril — Recorrido por la exposición con presencia de la artista a partir de las 18 hrs.

Lugar: Galería Julia Baitalá
Antezana 150, Villa Crespo, Buenos Aires".