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“El perfil etario de los pacientes oncológicos ha cambiado”
Afirmación de la Dra. Silvia Agusto - Ex Directora general de Salud y Asistencia Social de la Universidad de Buenos Aires
Por Julio García Elorrio
La Dra. Silvia Agusto - Ex Directora general de Salud y Asistencia Social de la Universidad de Buenos Aires- afirmó "el perfil etario de los pacientes oncológicos ha cambiado” y agregó "hay una preocupación mundial por este tema, que corresponde a aquellos cánceres diagnosticados en adultos menores de 50 años, ya que en los últimos años hubo un incremento en la incidencia de cáncer de mama, cáncer de colon y de riñón”. 4 de febrero se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, una efeméride impulsada por la Unión Internacional Contra el Cáncer /UICC, con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud /OMS y la Organización Panamericana de la Salud /OPS.
www.buenosairesinforma.com reproduce texto difundido sobre el Día Mundial contra el Cáncer:
"El 4 de febrero se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, una efeméride impulsada por la Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC), con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Esta fecha tiene como objetivo concientizar sobre los factores de riesgo, mejorar el acceso al diagnóstico y al tratamiento, y promover políticas que reduzcan la carga del cáncer a nivel global, sin importar la etapa de la vida que atraviesen las personas con esta condición.
En este contexto, la Dra. Silvia Agusto, exdirectora general de Salud y Asistencia Social de la Universidad de Buenos Aires (UBA), advierte que “el perfil etario de los pacientes oncológicos ha cambiado”. Esta tendencia ha llevado a los especialistas a ajustar las prácticas de prevención, la detección temprana y el abordaje clínico integral.
Históricamente, el cáncer fue considerado una enfermedad asociada a etapas avanzadas de la vida. No obstante, en los últimos tiempos este patrón comenzó a cambiar, con algunos tumores que se presentan en edades cada vez más tempranas. “Hay una preocupación mundial por este tema, que corresponde a aquellos cánceres diagnosticados en adultos menores de 50 años, ya que en los últimos años hubo un incremento en la incidencia de cáncer de mama, cáncer de colon y de riñón”, señala la Dra. Agusto, jefa del Servicio de Oncología del Sanatorio Otamendi.
De acuerdo con estimaciones del estudio Global Burden of Disease Study 2019, la incidencia global de los cánceres diagnosticados antes de los 50 años aumentó un 79,1% entre 1990 y 2019. A nivel local, un estudio publicado por la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC) en 2023, basado en datos del Registro Provincial de Tumores de Córdoba, identificó que entre adolescentes y adultos jóvenes los tumores más frecuentes son los de cuello uterino, mama, testículo, colorrectal y tiroides.
“En el consultorio es cada vez más frecuente atender a personas activas, en plena edad laboral y reproductiva que reciben un diagnóstico oncológico. Frente a este panorama, el desafío es ofrecer tratamientos que las acompañen más allá del control de la enfermedad y contemplen su proyecto de vida”, explica la especialista, que conduce Voces, un podcast sobre oncología.
El riesgo de la falsa seguridad
Uno de los principales obstáculos frente a esta nueva realidad es la “falsa seguridad” asociada a los años de vida. Los pacientes jóvenes pueden subestimar los signos de alerta al considerar que el cáncer es una enfermedad poco probable a su edad. Prestar atención a este punto es clave, debido a que, como sostiene la OMS, la detección y el tratamiento oportunos aumentan las probabilidades de curación y de control de la enfermedad.
“Muchas veces, síntomas como sangrados inusuales, dolores persistentes, cambios en los hábitos intestinales o aparición de bultos se minimizan porque el paciente ‘es joven’. Esa tardanza no solo condiciona el pronóstico, sino que también los expone a terapias más invasivas y a un mayor impacto en su vida cotidiana, familiar y laboral”, destaca la especialista.
En este sentido, la Dra. Agusto subraya que “es necesario avanzar hacia una mirada preventiva más integral que contemple evaluaciones clínicas y controles adecuados según los antecedentes individuales y familiares, incluso en edades tempranas”. A la par con esta advertencia, la OMS estima que entre un 30% y un 50% de los fallecimientos por cáncer podrían prevenirse a través de medidas que reduzcan los factores de riesgo, así como la implementación de hábitos saludables y estrategias de prevención respaldadas por evidencia científica.
La Dra. Agusto se detiene en este último punto para destacar los screening, que consisten en la realización de estudios en personas aparentemente sanas para detectar enfermedades en etapas tempranas, lo que mejora su pronóstico y, como consecuencia, ayuda a reducir la mortalidad. “Las patologías que pueden detectarse de manera precoz gracias a la realización de este tipo de estudios y que tienen un impacto positivo en su pronóstico son el cáncer de mama, cérvix, colon y próstata”, indica la especialista.
Un enfoque integral más allá del tratamiento médico
El aumento de diagnósticos en personas jóvenes también puede estar relacionado con una mayor concientización respecto a los estudios de screening en las patologías en las que se aplican, ya que cuanto antes se logre un diagnóstico precoz, mejor será el pronóstico de la evolución de la enfermedad.
Asimismo, en las últimas décadas se han introducido cambios en las estrategias terapéuticas, incluyendo la incorporación de nuevas tecnologías y la combinación de terapias interdisciplinarias en las que participan distintos especialistas. “Esta táctica ha mostrado mejores resultados, con un impacto favorable en la evolución de los pacientes”, apunta la Dra. Agusto.
Por otro lado, la información al paciente y un abordaje que considere los posibles efectos adversos de los tratamientos y su manejo pueden prevenir repercusiones negativas en su vida. “Es fundamental que haya una comunicación clara sobre el tratamiento, sus alcances, beneficios y efectos secundarios para poder trabajar en conjunto con la persona y su entorno. El apoyo emocional de familiares y amigos, junto con la adopción de hábitos de vida saludables, constituye la base para mejorar la calidad de vida durante la terapia y favorecer la recuperación”, agrega.
“La edad no protege del cáncer. Por eso, si hay síntomas, hay que prestarles atención y no esperar. Detectarlo a tiempo cambia todo: el tratamiento, la recuperación y el modo en que continúa la vida después del diagnóstico y el tratamiento”, asegura la experta.
El cáncer en Argentina y el mundo: el desafío de prevenir, detectar y acompañar
En 2022 se registraron 133.412 nuevos casos de cáncer en el país, conforme a datos del Observatorio Global del Cáncer (Globocan). Frente a estas cifras, el Día Mundial contra el Cáncer representa una oportunidad para informarse sobre la enfermedad, fomentar la prevención y la detección temprana, y visibilizar el acompañamiento integral de las personas con cáncer y sus familias".


